Lo que si ha habido es un espejismo entorno a la dolarización. Los dolarizadores, aupados por la gran prensa, se encargaron de vincular el proceso de recuperación con la imposición de este sistema monetario, tanto como de vincular el caos vivido durante el periodo de crisis con la moneda nacional, el sucre.

Hugo Jácome, El Telégrafo, El espejismo de la dolarización.

La falta de investigación y análisis sobre los efectos reales de la dolarización en el Ecuador nos dejan con un gran vacío en el discurso publico. Opiniones como la de Hugo Jácome reflejan lo que para muchos es una experiencia anecdótica. Resulta a veces curioso entender como los sectores que se vieron afectados por la transición al dolar han mantenido lazos políticos con los sectores beneficiados. El diario El Comercio indica que las importaciones se han cuadriplicado en los últimos diez años y balanza comercial queda casi exclusivamente en rojo. La dolarización, de hecho, nos convirtió en una economía dependiente del consumo de productos importados y extermino la producción nacional. Sin embargo, el sector industrial misteriosamente ha defendido la dolarización, citando estabilidad política (9 presidentes en 10 años) y facilidades económicas (la inflación se tardo 3 años en bajar del 10%).

¿Cuál es la vulnerabilidad de una economía que se mueve unicamente por el consumo, no produce nada, y es absolutamente dependiente de una moneda extranjera? ¿Cuál es el riesgo para el Ecuador depender del Dolar, moneda de un país al que el Ecuador no le representa ni un uno por-ciento de su economía? Estas son preguntas que se deberían haber investigado antes de implementar esta medida económica tan importante, y que se debería preguntar cada año que pasa y revisamos los costos de mantenerla.