Estamos muy conscientes del berrinche de los medios ecuatorianos y su cruzada por evadir ser regulados con el pretexto de defender la libertad de expresión. Sin embargo, pocos hablan de la censura de facto que es producto del monopolio que ejercen los medios privados al ser los únicos dueños de la verdad. El producto es medios totalmente mediocres dominados por opiniones y muy poco análisis. Escribí más extensamente al respecto y del excelente estudio de Isabel Ramos de la FLACSO.

Esta no es la primera vez que comento en una noticia del diario Hoy y mi comentario es censurado. Pongo aquí el comentario que escribí en el artículo sobre el proyecto del alcalde Barrera para financiar los proyectos de viabilidad y transporte público de Quito.

Que poca visión en estos comentarios… El quiteño se tiene que acostumbrar a vivir en una ciudad. Quito ya no es un pueblito. Y no, Andres, el circular por las vías no es un derecho, es un privilegio. Un privilegio que se obtiene al pagar impuestos, obtener una licencia, y comprar un auto. Los impuestos a su vez financian incentivos económicos hacia 2 sectores: la construcción de Infraestructura (las calles, semáforos, troles, buses, señalización, policía, educación, etc.), y el apoyo a los sectores sociales que menos se benefician de la sistema económico. En clase de 6to grado de economía se aprende sobre la redistribución de riqueza.

Todos los que se quejan aqui de las tasas a la gasolina convenientemente se olvidan de que ellos son los más beneficiados del subsidio a la gasolina. En efecto, el subsidio a la gasolina es una transferencia económica de los pobres a los ricos. Exactamente lo opuesto al objetivo al ideal de las políticas económicas del estado.

El hecho es que, Quito tiene demasiados automóviles. Cualquier política que se aplique va a tener el objetivo de disminuir el transporte por autos y aumentar el uso de transporte público y alternativo. La manera en que se logra esto desde el punto de vista de un cabildo es introduciendo ajustes que encarezcan el uso de los autos y subsidien el transporte público. Así la gente que usa autos tiene que gastar más dinero, este dinero a su vez subvenciona parte de los costos que el estado incurre construir sistemas de transporte público, mantiene las vías, etc.

Los comentaristas pueden criticar un ajuste específico. Tal vez ofrecer otras alternativas. Pero ninguna política es viable si no se sacrifica encareciendo el uso del auto, e invirtiendo en transporte público. Pueden ustedes verificar los enfoques en otras ciudades: en Londres, se sobrecarga el uso del auto en el centro, en Madrid se cobra una tasa sobre la gasolina (mayor al 30%), etc. Adicionalmente, Quito es una ciudad de geografía difícil, y construir vias anchas para un mayor flujo de autos es demasiado caro, y otra vez, solo beneficia a ese 30% de la población que se maneja en auto.

Tambien hay que poner en consideración que el petroleo escasea, la gasolina subirá de precio por si sola. Si no invertimos en transporte masivo ahora, nos veremos en un problema mucho mas grande en el futuro. Los quiteños tenemos que acostumbrarnos a usar transporte publico.

Por ahí alguien dice que los buses contaminan más, esta es la falacia mas grande. Un bus, que lleva a 50 personas mínimo, contamina más que 30, 40, 50 autos llevando al mismo número de personas?

Por último, invertir en infraestructura, y específicamente en transporte masivo urbano es una manera muy efectiva de impulsar la economía de una ciudad. El estándar de vida de todos los quiteños se mejora al tener un transporte público eficiente. Se mejora la fluidez en movilización, se impulsa el desarrollo vertical, se aumenta el trafico peatonal en las plazas, se fomenta la movilidad laboral, hasta se mejora la salud de las personas cuando se acostumbra a caminar.

No sé si rompí la norma de propiedad, pudor, o buenas maneras. Tal vez el Hoy requiere que todo comentario esté escrito en mayúsculas para publicarlo, o tal vez me faltaron (más) faltas de ortografía.